
La nueva ley telefónica podría darle un golpe a la cobranza ilegal
No leer antes de firmar: el error que puede comprometer tu patrimonio
“Notificación previa de embargo”. La amenaza de cobro ilegal que ningún juzgado envió

Educación financiera: la trampa de los abonos chiquitos frente al poder del ahorro
Vivimos en una cultura que presenta la espera como una forma de fracaso. Todo parece tener que resolverse de inmediato: comprar hoy, disfrutar hoy y pagar después. Pero aplazar una compra no significa renunciar a ella.Más noticias

La IA llegará a la cobranza y así será la nueva cobranza extrajudicial
Humano o máquina, quien cobre tiene que respetar la Ley Federal de Protección al Consumidor, la Ley Federal de Protección de Datos Personales en Posesión de Particulares y disposiciones de las autoridades.¿Qué hacer cuando ya no puedes pagar tu auto o tu moto?
El acreedor tiene derecho a cobrar y demandar legalmente, pero no tiene derecho a quitarte el vehículo por la fuerza, bloquearlo arbitrariamente o intimidarte. Recuerda: la mejor salida siempre es no esconderse y negociar.
¿Qué pasa si no pago mi tarjeta de crédito en México? Mitos y realidades que debes conocer
La diferencia entre salir adelante o seguir acumulando deudas radica, en gran medida, en contar con la asesoría correcta. Una buena estrategia permite saber cuándo negociar, con quién hacerlo, qué ofrecer y cómo protegerse.Salir de deudas en México: el camino que la mayoría desconoce y que podría cambiar tu vida financiera
Salir de deudas en México es posible, pero requiere realismo sobre los tiempos, y más importante aún, requiere que entiendas exactamente en dónde estás parado.Más noticias

La venta de deudas en México: cuando el banco vende tu crédito
En opinión de Angel González Badillo, cuando tu deuda es vendida, la deuda no desaparece: tú sigues obligado a pagar, lo único que cambia es la identidad del acreedor.La trampa del “echaleganismo”: por qué el pobre no es pobre “porque quiere”
En opinión de Ángel González Badillo, el deudor no es un delincuente, ni un perezoso, es, muchas veces, una víctima de un sistema que no ofrece salidas.














