
Cuando la solidaridad también construye naciones
Cuando ellos destruyen por futbol son apasionados; cuando ellas protestan son locas
Ningún marcador justifica una agresión

Yo sí viví la corrupción judicial: por eso apoyo la reforma
En opinión de María Teresa Ealy Díaz, los mismos que hoy hablan de “independencia judicial” guardaron silencio durante décadas frente a un Poder Judicial lleno de privilegios, corrupción, influyentismo y redes de protección.Más noticias

México tiene presidenta, no tutores extranjeros
En opinión de María Teresa Ealy, mientras algunos continúan mirando a América Latina con mentalidad colonial, México decidió caminar hacia adelante con soberanía, memoria histórica y orgullo nacional.Hantavirus: alerta sanitaria que revive el miedo de miles de mujeres a estar encerradas con sus agresores
En opinión de María Teresa Ealy Díaz, las secuelas de una pandemia nunca son únicamente médicas y entre las más dolorosas, estuvo la violencia que miles de mujeres vivimos dentro de nuestros propios hogares.
O resuelves… o estorbas
En opinión de María Teresa Ealy Díaz, México no necesita más promesas bonitas. Necesita resultados, necesita carácter y necesita congruencia. Pero sobre todo, políticos que sí se atrevan a hacer lo que otros solamente dicen.Están convirtiendo el feminicidio en contenido
En opinión de María Teresa Ealy Díaz, el feminicidio no empieza con un asesinato. Empieza mucho antes: en lo que se minimiza, en lo que se justifica, en lo que se calla… y también en lo que se exhibe sin ningún tipo de ética.Más noticias

El costo de una mala decisión judicial
En opinión de María Teresa Ealy Díaz, se debe garantizar que todas las decisiones judiciales en casos de feminicidio integren, de manera efectiva, los estándares de debida diligencia reforzada y perspectiva de género.Mundial moderno, pensamiento retrógrada
María Teresa Ealy Díaz reflexiona sobre las mujeres en el poder, a quienes no se les reconocen sus resultados y, por el contrario, se les examina y se les castiga. Tal es el caso de Claudia Sheinbaum y Clara Brugada.








