La historia está maltrecha, quebrantada; hace dos o tres siglos que no ríe, que no llora, no habla, acaso porque ahora ya no hay quién le peine las mentiras.<br>
Mario Benedetti
Yo tengo más respeto para un hombre que me permite conocer cual es su posición, incluso si está equivocado. Que el otro que viene como un ángel pero que resulta ser un demonio.<br>
Malcolm X
Los hilos
Alfonso Durazo, secretario federal de Seguridad y Protección Ciudadana, dijo: “Esperamos que la detención del ex secretario de Seguridad Pública en Estados Unidos, ayudará a jalar la hebra de la enorme madeja de corrupción que se formó alrededor de la llamada guerra contra el narco y que ubico a nuestro país en 2018 en el lugar 138 del ranking de corrupción mundial en 375 países evaluados.”
No será la única hebra que jale la detención de Genaro García Luna; por lo visto, otra de ellas será comprender como sociedad la urgente necesidad de dejar de inventar y compartir falsedades en las redes sociales. Una de ellas: que Durazo fue secretario particular de García Luna.
Las trayectorias
Alfonso Durazo fue secretario particular del ex presidente Vicente Fox hasta 2004, año en que —mediando estruendosa carta— le renunció a su jefe, debido a fuertes diferencias que tuvo con la primera dama, Marta Sahagún (pues ella intentó lanzarse a la palestra política para buscar la presidencia de México y Durazo expresó sus razones ante tamaño desaguisado, se opuso y renunció.) Durante la administración del ex presidente Felipe Calderón, el hoy titular de la Secretaría de Seguridad NO ocupó cargo alguno en el gabinete federal.
Por su parte, Genaro García Luna, en el 2001 fue nombrado por el entonces procurador, Rafael Macedo de la Concha, director de Planeación y Operación de la Policía Judicial Federal. En septiembre de 2001, el hoy ex presidente Fox lo nombró como titular de la recién creada Agencia Federal de Investigación. Finalmente, en el 2006, al inicio de la administración del ex presidente Calderón, García Luna asumió el cargo como titular de la Secretaría de Seguridad Pública.
Las compañías
Este breve recuento sirva para contextualizar que, lo que se ha comunicado vía redes sociales, particularmente —pero no únicamente— en Twitter y WhatsApp, ligando laboralmente a Durazo y a García Luna es absolutamente falso; se trata de mentiras que, por más que se han vuelto virales, no dejan de ser falsedades.
Lo que es más, Alfonso Durazo y Genaro García Luna no se conocen en persona; sí, así como lo leen.
Se quiere hacer creer lo contrario sobre la base de que el primero fue secretario particular del presidente Fox y, por ende, se afirma que obligadamente debió haber conocido y tratado al segundo en algún momento entre 2003 y 2004. Ningún hecho consta que así sea; y por hecho me refiero a algún evento o instancia público o en algún registro oficial. Ninguna llamada sostenida de las oficinas de uno al otro; ninguna reunión o acuerdo en las bitácoras oficiales; ningún contacto revelado o dado a conocer por parte del ahora IFAI (y eso que se ha solicitado específicamente esa información); vaya, ninguna foto fidedigna pública o privada que pueda corroborar que estuvieron juntos en un mismo espacio físico en algún momento.
La campaña
Existe nuevamente, entonces, una estrategia cuyo propósito es sembrar infundios que dañen y destruyan la reputación del secretario Durazo.
Naturalmente, este tipo de falsedades que se crean, para ser lo suficientemente llamativas en torno a funcionarios de primer nivel, en el caso del gabinete de López Obrador —a diferencia de lo que ha ocurrido con otras administraciones— solo se podía generar al respecto de Alfonso Durazo o Alejandro Gertz Manero. Ningún otro miembro del actual gabinete federal trabajó en los sexenios foxista, calderonista o peñísta (si bien, Durazo ha apoyado a Andrés Manuel desde 2006; así, si uno hace cuentas, lleva más tiempo como integrante del equipo del tabasqueño que la etapa en la que trabajó para el gobierno emanado del PAN).
Todo lo anterior solo hizo que el blanco de ataques de esta campaña fuera más fácil de seleccionar; no se requirió mucha inventiva por parte de quienes crearon la narrativa que pretende vincular a Durazo con García Luna.
Los causantes
Ahora bien, ese mismo hecho ha permitido también recorrer en sentido contrario las conversaciones hasta dar con quiénes las originaron, cuyo número ronda en alrededor de 1800 cuentas exclusivamente. Una red delimitada, pero bien orquestada, que trabaja a partir de abril de 2018 en las redes, esto es, en el ámbito virtual y no en el periodístico o de investigación.
Fue en ese entonces cuando se difundió, también desde esas fuentes, la supuesta compra a Amado Carrillo de una casa en Sonora por parte de Alfonso Durazo. Hecho ya suficientemente aclarado.
¿Por qué la necesidad de confundir hechos, fechas y presidentes?, ¿por qué hacer creer que Durazo estuvo con García Luna? ¿A quién le interesa desestabilizar al hoy secretario de Seguridad y qué gana con ello?
La estrategia
Es por demás lógico que estas acciones de difamación se activen siempre cuando se quiere distraer la atención de otros hechos, esos sí más reales e importantes que ocurren o que determinan el quehacer en el ámbito de la seguridad nacional; tanto cuando se definía la propuesta y gabinete de seguridad del entonces candidato de Morena en plena campaña, pasando por los momentos de creación y aprobación de la Guardia Nacional, como ahora que, desde Estados Unidos, se están cuestionando los fundamentos de la guerra contra el narco impulsada desde el 2006 por Felipe Calderón.
Lo que circula en redes y corrillos puede considerarse como falta de memoria, pero valdría la pena darse una vuelta por la historia reciente de nuestro país y no parecer borricos repitiendo falsedades. Aplica para seguidores/detractores de todos los partidos y todos los políticos.
En realidad, en lo que deberíamos centrarnos es en las implicaciones y tamaños de lo que el gobierno estadounidense acusa: haber tenido un secretario coludido con el narcotráfico.
