Nuestros datos biométricos están en disputa institucional. Claudia Sheinbaum aseguró este lunes que el gobierno mexicano no cuenta con datos biométricos de migrantes tras la petición de la secretaria de seguridad interna de Estados Unidos, Kristi Noem. Un día antes de que fuesen impuestos aranceles y en el contexto de la iniciativa presidencial que ha llegado al Senado, bajo el argumento de mejorar el procedimiento para la búsqueda y localización de personas desaparecidas.
Esta iniciativa plantea que la CURP se convierta en la identificación oficial del país, ya no la credencial para votar cuyos datos están en manos del Instituto Nacional Electoral (INE). La nueva CURP contendrá huella dactilar y fotografía, los datos estarían bajo la administración de la Secretaría de Gobernación.
Actualmente, el Instituto Nacional Electoral (INE) cuenta con nuestras huellas digitales, el Servicio de Administración Tributaria (SAT) mantiene registros de nuestro iris, huellas dactilares y otros datos sensibles, como nuestro comportamiento financiero reportado por la banca.
El hecho es que a pesar de que al día de hoy, el gobierno de México pudiera no contar con los datos biométricos de personas migrantes, es posible que en un futuro cercano esto cambie. Lo grave es que tras la desaparición del INAI, nuestros datos ya no tienen a un garante autónomo que nos permita protegerles mediante el ejercicio de nuestros derechos ARCO (Acceso, Rectificación, Cancelación y Oposición).
El Instituto Nacional de Acceso a la Información Pública y Protección de Datos Personales típicamente protegía los datos personales mientras que se encargaba de coordinar la Plataforma Nacional de Transparencia. Hoy no existe más. La iniciativa establece que todas las instituciones públicas y privadas del país, universidades, bancos, iglesias e, incluso, plataformas digitales como Google qué tienen acceso a nuestra ubicación en tiempo real, estarán obligadas a entregar a las autoridades federales información personal y biométrica que tengan de personas reportadas como desaparecidas sin autorización judicial. Es decir, que el simple reporte de de desaparición sería suficiente para “desnudar” la información de cualquier persona y aunque no sería legal que este tipo de información fuera entregada a los Estados Unidos, parece ser que nuestro gobierno está dispuesto a todo con tal de mantener relaciones económicas con aquel país.
La iniciativa que tiene alta probabilidad de aprobarse establece sanciones para los particulares que no cooperen con las autoridades que les soliciten información, pues podrían ser multados hasta con dos millones 262 mil pesos, o sea, 20 mil veces la Unidad de Medida y Actualización (UMA). Los particulares estarán obligados a entregar a las autoridades imágenes o mediciones generadas por satélites, aeronaves no tripuladas o mediante otras tecnologías sin autorización judicial.
Esta iniciativa además contempla disminuir sanciones a los delincuentes que cooperen con las autoridades para localizar a una persona o que sean testigos de una desaparición sin que hayan participado en ella o en la posible muerte de la víctima.



Ya ocurrió una entrega de 29 capos a Estados Unidos sin cubrir las formalidades judiciales, la pregunta es si nuestro gobierno estaría dispuesto a entregar o permitir el acceso a las bases de nuestros datos personales al gobierno norteamericano y si es que cuenta con la suficiente seguridad digital para resistir algún tipo de hackeo que pudiese acceder a todos nuestros datos, pues recordemos, desde el inicio del sexenio se han suscitado embates digitales a la Consejería Jurídica y recientemente, a la propia presidenta.
Aunque la atención a la desaparición forzada es urgente por la magnitud del crimen, también es muy importante preservar la privacidad de los datos personales y tener herramientas y mecanismos para proteger la información de cualquier uso mal intencionado. Máxime cuando las crisis de seguridad suelen ser utilizadas como un pretexto para restringir libertades, derechos fundamentales y privacidad con la promesa de que al entregar absolutamente todos nuestros datos, algo podría cambiar.
X: @ifridaita