En efecto, presidenta Claudia: Muy calladitos andan todos, todas y todes en la patética derecha mexicana que ya encumbraba al hijo del padre fascista, cuando el pueblo brasileño dio patada en el trasero a Trump a Zuckemberg a sus títeres Bolsonaro y a los anti 4T resguardados en sus burbujas. ¡Ganó Lula! Se deben estar sobando.
Esa incipiente minoría mexicana que invierte sin cesar para hacer bulla embustera, creadores de contenido falso, pantallas y micrófonos esclavos de la ambición, dan compasión. El pueblo escucha o lee, pero no les hace ningún caso. Ya los conoce. Mas bien ustedes mismos se han dado a conocer.
Luego de conocer el resultado nomás abrían los ojos incrédulos los encopetados, cuchicheando entre pasillos rincones o mesas de restaurantes, haciéndose occisos del triunfo del pueblo brasileño que decide seguir con los beneficios que Lula ha aportado al mando de su gran nación.
Brasil ha dado ejemplo, un impulso importante a la democracia humanista mundial. La embestida del poder del dinero para imponer gobiernos fascistas en Latinoamérica fracasó en Brasil y también en México, ambos países hermanos han demostrado al mundo que al pueblo unido trabajando con inteligencia por su causa justa, nada lo detiene.
Así es y así fue señores, lo dijo nuestra presidenta: “Cuando el pueblo decide movilizarse y defender sus derechos, la democracia y la justicia triunfan”.
