Para mí, esta fecha tiene un significado personal y político inmenso. Fue un 30 de abril cuando inicié mi campaña hacia la presidencia municipal. Ese día, mi primer compromiso no fue con las estructuras de poder, sino con las niñas y niños. Recuerdo con emoción aquel momento en que, con su mirada honesta actuaron como testigos de honor, firmamos compromisos reales por sus derechos.

Firmaron conmigo porque son ciudadanos del presente, no solo del futuro, porque para mí su voz y su participación es fundamental. Al estampar su firma, nos recordaron que la política solo tiene sentido si sirve para proteger la inocencia y potenciar el talento de las y los más pequeños.

Cada 30 de abril, las risas y los juegos nos recuerdan la alegría de ser niñas y niños. Más allá de los festejos, esta fecha debe ser un llamado profundo a la conciencia colectiva. Es el momento de recordar que el bienestar de nuestra infancia no es una opción, sino un mandato ético y legal que nos corresponde hacer valer.

Garantizar los derechos de todas y todos, sin distinción alguna de origen, género o condición, es el cimiento de una sociedad justa. No podemos hablar de progreso si permitimos que un solo niño, una sola niña se quede atrás. Cada derecho es una pieza fundamental de su futuro:

  1. Derecho a la Vida, la Supervivencia y el Desarrollo: El pilar de todo crecimiento.
  2. Derecho a la Identidad: A tener un nombre y una nacionalidad.
  3. Derecho a vivir en Familia: En un entorno de amor y protección.
  4. Derecho a la Igualdad Sustantiva: Sin discriminación de ningún tipo.
  5. Derecho a la Salud y a la Inclusión: Acceso a servicios que cuiden su integridad.
  6. Derecho a la Educación: Para abrir las puertas del conocimiento.
  7. Derecho al Descanso y al Juego: Porque ser niño es, ante todo, libertad.
  8. Derecho a la Participación: A que su voz sea escuchada y tomada en cuenta.
  9. Derecho a una vida libre de violencia: A crecer en entornos de paz y seguridad.

Juntos y juntas impulsemos una niñez donde la única preocupación sea soñar en grande. Hagamos que cada derecho se convierta en una realidad cotidiana. Por ellos, por ellas y por la grandeza de nuestro país, ¡feliz Día de la Niña y del Niño!

Jennifer Islas. Política y conferencista.