Si ha habido palabras de la presidenta Claudia Sheinbaum esperadas por el México patriota, hoy tan agredido por una minoría entreguista, son las que ella pronunciará mañana. Tanto en la ceremonia conmemorativa como en su conferencia de prensa diaria, necesariamente tendrá que recordar la Batalla de Puebla del 5 de mayo de 1862.

Pocas veces en nuestra historia una efeméride patria ha tenido tanta trascendencia. Este 5 de mayo adquirirá un significado especial al recordar la victoria de nuestras fuerzas, ¡entonces mal armadas!, sobre el que era considerado en ese momento el mejor ejército del mundo.

He dicho “mal armadas” para subrayar que fue un triunfo logrado en condiciones de extrema inferioridad. A México lo defendían patriotas de distintos orígenes: una mezcla legendaria e inolvidable de militares profesionales y contingentes civiles —destacaban los indígenas—.

Mañana, 5 de mayo de 2026, el ejemplo de quienes lucharon en la Batalla de Puebla nos inspirará para seguir levantando un muro de contención frente a cualquier oficina administrativa de Washington o instancia judicial de Nueva York que pretenda redactar nuestras leyes y mandar sobre nuestra judicatura para, en última instancia, decidir nuestro destino.

He revisado dos alocuciones del año pasado. Una, de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo en el aniversario 163 de aquella memorable batalla. La otra, del secretario de la Defensa, general Ricardo Trevilla Trejo, al cumplirse 178 años de la gesta de los Niños Héroes, también fundamental en la historia de la lucha por nuestra soberanía. De ambos discursos tomé algunas citas que para sintetizar no son necesariamente textuales, y me permití adaptarlas al momento actual.

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Del mensaje de la presidenta Sheinbaum sobre la Batalla de Puebla:

1.- “El 5 de mayo representa la defensa de la soberanía”. Y esa defensa hoy pasa por resistir presiones que no son militares —todavía no, por fortuna— sino que se manifiestan en amenazas comerciales y condicionamientos judiciales.

2.- “Es una de las grandes victorias del pueblo de México”. No será la única y, conviene subrayarlo, la del 5 de mayo fue una victoria del pueblo, no de élites siempre tentadas por la traición.

3.- “Un ejército valiente, junto a un pueblo decidido, derrotó al invasor”. Hoy la ecuación es la misma: voluntad interna frente a presión externa.

4.- “La historia de México está marcada por la lucha por la independencia”. Y esa lucha hoy se da frente a políticas arancelarias y medidas judiciales que desde el norte pretenden doblegarnos.

5.- “La soberanía es un principio fundamental de nuestra nación”. Y no se negocia a cambio de nada.

6.- “Recordamos a quienes defendieron la patria con honor”. Y preguntemos quiénes hoy la defienden y quiénes caen en el entreguismo.

7.- “No olvidamos la intervención extranjera que pretendió imponerse en México”. Es bueno recordarlas frente a las más sutiles formas contemporáneas de intervención.

8.- “Hubo quienes apoyaron la imposición de un gobierno extranjero”. Hoy algunos avalan supervisiones externas basadas en tratados que pretenden subordinar nuestras leyes a legislaciones foráneas.

9.- “Pero hubo un pueblo que resistió”. El mismo pueblo que se niega hoy a ceder.

10.- “La dignidad del pueblo mexicano fue más fuerte que cualquier ejército”. Hoy es más fuerte que las presiones financiera, arancelaria, diplomática y judicial.

11.- “La unidad fue clave en aquel momento histórico”. Si hoy nos dividimos, perderemos.

12.- “El pueblo de México ha sabido defender su soberanía”. En la actualidad se defenderá.

13.- “México es una nación libre e independiente”. Y lo seguirá siendo, aunque no lo quieran los conservadores locales y sus aliados extranjeros.

14.- “La soberanía reside en el pueblo”. No en tratados internacionales.

15.- “Es el pueblo quien decide su destino”. Y el miedo al poder del norte no cambiará tal convicción.

16.- “La grandeza de México está en su historia y en su gente”. No en su capacidad de agradar a las potencias.

17.- “Hoy recordamos el valor de quienes nos precedieron”. Y ello obliga a estar a la altura, por difíciles que sean las circunstancias.

18.- “No se puede entender México sin su lucha por la soberanía”. El nuestro sigue siendo un pueblo en resistencia.

19.- “La patria no está en venta”. ¿Queda claro, editores del diario Reforma?

20.- “México decide su propio camino”. Guste o no a la Central Intelligence Agency, la Drug Enforcement Administration o a esa entelequia ante la que se arrodillan tantos abogados tecnócratas: el grand jury.

21.- “La historia de México es una historia de resistencia”. En conjunto resistimos gracias al liderazgo de hombres extraordinarios como Benito Juárez, y hoy resistimos guiados por la presidenta Sheinbaum.

Del mensaje del general Trevilla del 13 de septiembre de 2025:

1.- “El desafío más sublime: defender a la patria con la propia vida”. Hoy el desafío no exige morir, solo obliga a no ceder cuando se intenta decidir desde fuera lo que corresponde a la sociedad mexicana.

2.- “Al Ejército nada lo apartará de sus misiones: defender la integridad, independencia y, sobre todo, la soberanía nacional”. En momentos complejos como el actual, cuánto reconforta saber que ahí está, siempre listo para actuar, el pueblo uniformado.

3.- “Nos corresponde seguir construyendo nuestra libertad y fomentando el patriotismo”. Tarea que implica no normalizar la injerencia.

4.- “La acción excepcional de los Niños Héroes, entregar sin vacilación alguna su vida en aras de la patria, se considera la fuente de inspiración del nacionalismo en México”. El nacionalismo, bien entendido, es la convicción de que México decide por sí mismo, sin tutelas externas. ¿Lo entenderán los colegios de abogados conservadores y los medios de derecha?