“¿No es una cosa terrible que la salvación propia signifique la condenación eterna de otra persona?”
ROBERT LOUIS BALFOUR STEVENSON
“Como siempre: lo urgente no deja tiempo para lo importante.”
QUINO
Salvada por la campana o, lo que es lo mismo, por la guerra de los aranceles anunciada ayer por Trump. Y es que ha logrado que en México dejemos de hablar de las madres buscadoras, del rancho Izaguirre en Teuchitlán, del desabasto en medicinas, de la violencia que no cesa, de la pésima situación económica, de la aún peor reforma judicial y de las infames campañas de los aspirantes varios… No deja de ser trágico que los aranceles, del “Día de la liberación” estadounidense, sean razón para que se deje de preguntar por las desapariciones. Algo está muy podrido en los ciudadanos. En lugar de que los espeluznantes hallazgos que se dan en México cada tercer día sean noticia, una herida punzante en la geografía nacional, se apuesta al olvido.
Pero así es el fenómeno Trump y nuestra descompuesta sociedad. Y al régimen de la Transformación ello le viene bien; logró, sin buscarlo, que ya no se hable de los muertos por la violencia en nuestro país.
Hoy se estudian los aranceles, se discuten porcentajes y se dejan escapar algunas risotadas ante las disparatadas propuestas trumpianas.
¿Las más? Imponerles aranceles a dos islas habitadas en su totalidad por pingüinos y focas. Como si en respuesta los habitantes de la isla McDonald (alados personajes vestidos de frac) fueran a protestar contra el arancel del 10%… Ese es el nivel de seriedad de lo que el gobierno estadounidense ha estructurado.
Pongámosle foco a hechos más preocupantes y que dejan ver complicidades. ¿Saben ustedes que en la larga lista de países presentada por Trump, donde a todos les enjareta algún tipo de arancel, sobresale que en ningún sitio se menciona a Rusia? Y si bien dicha nación tiene ya un 35% en aranceles impuestos (un 70% en todo lo que es producción metalúrgica y en el caso del aluminio llega hasta un 200%), otros países también tenían aranceles con anterioridad y aún así se les han vuelto a recetar ¡más aranceles! Es el caso de Ucrania; nótense las inclinaciones de Donald Trump y su equipo de gobierno…
¿Lo más apremiante para México? Que tanto nuestro país como Canadá quedaron libres del arancel general del 10% pero seguimos sujetos a los aranceles del 25% para productos no considerados dentro del mecanismo del T-MEC... Esto es, los productos que pasan/se comercializan por México provenientes del resto del mundo exceptuando de los propios México y Canadá, naturalmente.
A toda América Latina le imponen 10%, salvo Venezuela y Nicaragua los que se llevaron un 18 y un 15%, respectivamente. Suiza y la Unión Europea fueron castigados con aranceles del 31 y el 20%. Demencial…
De los aranceles nos habremos librado —y solo en parte— pero de la incertidumbre no. La sufriremos con creces pues será MUY complicado que nuevas empresas estadounidenses quieran invertir en nuestro país o en Canadá.
En una expresión muy torcida del destino, estos aranceles —que sí van, pero parcialmente— distraen la mirada y el juicio de la gente con respecto a los primeros seis meses de gobierno de Claudia Sheinbaum.
Un “anillo al dedo” versión segundo piso de la Transformación, pues todas las cuitas económicas que se vienen, como la disminución del crecimiento conforme a lo dicho por el Banco de México, no se dirá que son resultado de las pésimas políticas públicas de este gobierno. Todo se le atribuirá a la incertidumbre creada por Trump.
Servirá como parapeto del desastre que se avecina con un Poder Judicial hecho añicos. Se dirá que es por los aranceles y no por la falta de certezas jurídicas y por la desaparición del Estado de derecho.
El vaivén de Trump, sus odios y ocurrencias, servirán para maquillar el desastre de la 4t.
Giro de la Perinola
“Que ellas me busquen”. Así contestó la senadora morenista Margarita Valdés, presidenta de la comisión de Gobernación de la cámara alta, a la posibilidad de escuchar a las madres buscadoras antes de aprobar ‘en infinitum’, la iniciativa presidencial sobre la desaparición forzada. Ni siquiera intentó incorporar un esquema de parlamento abierto; escuchar a diversas víctimas y colectivos de búsqueda de desaparecidos.
“Que ellas me busquen, ahí está mi página oficial”. Soberbia infinita, falta de humanidad, ¡sobajar a víctimas! Esa es la ‘defensora del pueblo’. Un elefante tendría más tacto y sensibilidad que ella.