Los Estados fallidos son aquellos que son incapaces o no están dispuestos a proteger a sus ciudadanos de la violencia y tal vez de la destrucción interna, y que se consideran más allá del alcance del derecho nacional o internacional.
Noam Chomsky
Lo que muchos advertíamos empieza a suceder, el régimen va quedando atrapado en sus contradicciones, incapaz de cerrar las heridas que dejaron el reparto de poder y de candidaturas, la corrupción desbordada y el sello de la impunidad.
Ni siquiera la debilidad de la oposición le garantiza tranquilidad. El riesgo de perder espacios agudiza disputas que se alimentan de una enorme ambición de poder y de la búsqueda de protección e impunidad, mientras los intereses sindicales, políticos y económicos que sostienen al movimiento también buscan imponer sus condiciones.
Lealtades que se fracturan
En la 4T, la disciplina llega hasta donde comienza el interés de cada uno. Los escándalos de corrupción se acumulan y su combate depende de quién está señalado, sin embargo, la impunidad que los mantiene unidos empieza a desgastarlos y si el dinero escasea, se fracturan las lealtades.
En la economía, el margen tampoco es infinito. La fórmula de endeudarse, de sostener obras tan inútiles como costosas, multiplicar subsidios y mantener proyectos cuestionables tiene sus consecuencias y la propaganda, no sustituye los recursos que faltan.
En la calle, la cuenta es sencilla: cuánto recibe una familia y cuánto debe gastar para resolver lo que los servicios públicos no le proporcionan. Una pensión es un apoyo necesario, pero pierde alcance cuando hay que comprar medicamentos, pagar por educación o gastar más en transporte. El depósito llega, sí, pero las cuentas también, y muchas veces por encima de las dádivas.
Exigir resultados al Tren Maya, al Interoceánico, al AIFA, a Dos Bocas, a Mexicana de Aviación o a Gas Bienestar se trata como una afrenta, no existe transparencia de ¿cuánto cuesta sostenerlos, a quién benefician y qué resultados entregan? Ninguna lealtad al señor de Palenque debería impedir esas respuestas.
La Modalidad 40 del IMSS
Cualquier modificación que afecte el acceso a las pensiones requiere de explicaciones públicas y certeza jurídica. Durante años, trabajadores que perdieron su empleo o dejaron de cotizar planearon su retiro conforme a las reglas de continuación voluntaria, aportando recursos propios para mejorar su pensión. Pero, cuando la curva de pensionados en la Ley 73 tendría que tener una tendencia descendente, los jubilados bajo este régimen subieron súbitamente.
¿Corrupción en la Modalidad 40, y en los mecanismos para invocarla? Si hubo coyotes, funcionarios o beneficiarios que aprovecharon mecanismos ilegales para obtener pensiones indebidas, deben investigarse y sancionarse. Pero combatir esas prácticas no significa castigar indiscriminadamente a quienes cotizaron durante décadas y actuaron legalmente.
La respuesta de la 4T repite nuevamente la fórmula de cuando la corrupción o las deficiencias comprometen un programa, en lugar de investigar y corregir las causas y aplicar la ley, prefieren cancelar el programa, la actividad o a la institución, sin importar que perjudiquen a millones de mexicanos.
Antes de trasladar los costos a los ciudadanos, el gobierno tendría que volver sobre sus pasos y corregir el gasto improductivo, transparentar las compras y sancionar a los responsables, aunque implique a los propios.
Enfrentar a funcionarios criminales con la misma determinación que muestra contra sus adversarios y dejar atrás la sospecha de una aplicación selectiva de la ley, que debilita a la autoridad y abre espacios a la amenaza y la extorsión.
¿Un Estado rebasado?
La crisis se refleja en la inseguridad, en que el crimen organizado gana espacios de control, en deficiencias de los servicios públicos y en instituciones que no responden a las necesidades de la población. La ingobernabilidad empieza cuando la denuncia deja de servir.
El concepto de Estado fallido suele asociarse con la incapacidad de garantizar seguridad, hacer cumplir la ley, mantener instituciones funcionales y proporcionar servicios básicos. Describe una quiebra institucional tan severa, que las estructuras de gobierno básicas dejan de funcionar adecuadamente o colapsan por completo.
Lo preocupante que vemos ahora es la acumulación de problemas y la pérdida de capacidad del Estado para resolverlos: IMSS, ISSSTE, Infonavit, CFE, Pemex, autotransporte; agua, carreteras, narcotráfico, inseguridad, extorsión, megaobras vueltas un barril sin fondo de recursos, corrupción, cinismo e impunidad rampante son una experiencia cotidiana.
El gobierno puede corregir el rumbo o profundizar el autoritarismo, pero el verdadero peligro está cuando confunde su propia supervivencia con el interés nacional y pretende resolver exigiendo más sacrificios a la sociedad.
X: @diaz_manuel





