Algo que no podemos negar, que se ha hecho una costumbre en nuestro sistema democrático de México, son los juegos de participación popular muy anticipados. Lo vivimos en pleno proceso de gobierno de Andrés Manuel López Obrador. A él, por esos años de experiencia que acumuló, debemos reconocerle esa visión estratégica que tuvo para lanzar a las corcholatas a la cancha sucesoria, a sabiendas de lo prematuro que esto significó. Eso, a su vez, hizo que muchos se definieran y tomarán partida por alguno de los presidenciales. Ya todos sabemos el desenlace de lo que aconteció y, con ello, todos tuvieron cabida tanto en el gobierno como en posiciones claves en el legislativo. El mismo AMLO, en un cónclave, pactó un acuerdo con todos ellos para garantizar la unidad. La magnitud de esa maniobra, de hecho, ha provocado más identificación, pero sobre todo respaldo a la ahora presidenta constitucional, heredera del bastón de mando y máxima exponente del movimiento de izquierda en nuestro territorio.
Y cuando todos pensaron que habría consecuencias y divisiones internas, Morena, junto a los partidos PT y PVEM, mostraron civilidad y responsabilidad. Eso, por supuesto, es un enorme reto para la misma Luisa María Alcalde, que tiene que tejer acuerdos al más alto nivel político con los aliados. Seguramente habrá discrepancias por los espacios y representaciones en los distritos, pero téngalo por seguro que existirá una alianza fuerte y vigorosa que, definitivamente, será poderosa como para llevarse todas las entidades que estarán en disputa. De hecho, nos hemos percatado de que, una vez más, ese jaloneo ha comenzado a darse en todas las entidades. Eso, hasta cierto punto, podemos definirlo como algo natural, especialmente en un clima electoral que se avecina.
Dadas las condiciones, se percibe a grandes rasgos, el proceso por la sucesión de 16 gubernaturas ha comenzado ya. Eso, por tanto, ha obligado a muchos a salir a los reflectores y apretar el paso para el posicionamiento. Obviamente eso, con el paso de los meses, se irá intensificando, máxime en el momento crítico que vive la oposición. Precisamente ayer, el líder de opinión de SDP, Federico Arreola, anunció que muy pronto MetricsMx, una de las encuestadoras que ganó mucho reconocimiento por su acertada metodología del 2024, comenzará a publicar estudios demoscópicos. Se darán a la tarea, a través de cuestionarios y entrevistas, de medir el pulso de la población civil en donde habrá procesos democráticos. Eso, a la par, nos dará una perspectiva que, de por si, ha comenzado a fluir por medio de diferentes sondeos que se publican a diario.
Como sabemos, quienes aspiran a coordinar los quehaceres de la defensa del voto, previo a ello, tendrán que sujetarse a las reglas de participación y, con ello, medirse en la encuesta que aplique la dirigencia nacional de Morena. Eso, como parte de los trabajos que se llevarán a cabo, será el motor de impulso para definir ocho hombres y ocho mujeres. De hecho, en la columna de nuestro compañero Federico Arreola, se esbozó una lista de posibles aspirantes que, siendo francos, son quienes más posibilidades tienen de llegar a la recta final. En ese listado que se puntualizó, en efecto, aparecen los protagonistas más importantes de cada entidad federativa. Desde luego, las estimaciones que lance MetricsMx, como uno de los instrumentos de mayor credibilidad, nos acercarán más a detalle a algunos nombres que hemos mencionado a lo largo de estos días.
Sigo insistiendo que el PAN, que pasó de ser una fuerza sólida a una expresión blandengue, perderá tres puntos importantes que estarán en disputa. Uno de ellos, evidentemente, es el territorio de Querétaro. Seguramente la encuesta de SDP lo ratificará y, en cuanto a liderazgo y apoyo de la militancia y población en general, Santiago Nieto, titular del IMPI, tiene una amplia ventaja y presencia en Morena. Basta con ver su apariciones públicas y la labor que lleva a cabo en una de las instituciones más relevantes del gabinete de Sheinbaum. Con esas circunstancias a favor, no tengo duda, él puede romper con la hegemonía del panismo que, de por sí, muestra una clara desorganización asociada a la falta de liderazgos.
Otro de los puntos, que por cierto arrasará Morena, será el territorio de Zacatecas. A nuestro juicio, por todo este tema de la reforma que se aprobó, Saúl Monreal es, por mucho, quien más protagonismo asumió. Él, desde luego, ejercerá su derecho legítimo de participación y, en esa lógica, tiene grandes posibilidades de ser el sucesor de David. Eso, ya lo dijimos, no es un asunto de nepotismo ni consanguinidad, sino de la voluntad del pueblo que, por supuesto, es partícipe de la toma de decisiones. Y si nos guiamos por esa naturaleza de las causas, y por lo que representa el Senado de la República, Ana Lilia Rivera, en el mejor momento de su carrera, se perfila a posicionarse en la primera línea para la gubernatura de Tlaxcala, lo mismo Félix Salgado Macedonio en Guerrero.
Además de ello, de acuerdo con los primeros indicios que muestran las encuestas, hemos podido constatar esa ventaja que ha ido acumulando Tatiana Clouthier en Nuevo León. Lo mismo Andrea Chávez, que también figura en la lista de divulgó Federico Arreola, para la entidad de Chihuahua. Y si nos referimos a ese protagonismo que ha salido a flote, Fernando Castro, en Baja California, está haciendo mucho ruido. Él, hasta donde sabemos, se mueve con gran intensidad no solamente por ese reconocimiento que tiene de la población por ser uno de los impulsores del desarrollo en la frontera, sino por ser un perfil consagrado en la política a lo largo de décadas. Desde luego que hay más nombres y, en esa lógica, sobre todo por el momento inmejorable que vive Morena, la lista de aspirantes acrecentará a sabiendas de la importancia que significa figurar en un mapa preelectoral.
En Michoacán, principalmente en el seno de Morena, se maneja una baraja de nombres; sin embargo, hay una mujer que, a la par de ese trabajo de innovación que ha diseñado, la han catapultado a los titulares de la prensa y, seguramente, a la encuesta final que aplique Morena. Hablo de Gladyz Butanda, secretaria de desarrollo y movilidad urbana; o sea, una institución crucial para el progreso de la 4T.
Siendo así, lo que sigue es esperar los números que muestre una de las encuestadoras que, hace poco, ratificó su eficaz metodología, especialmente para la silla presidencial. De hecho, por la magnitud que salió a votar, y por el fenómeno que significa Eduardo Ramírez en Chiapas al ganar casi con el 80% de los votos, fue la única entidad que, por ese abrumador apoyo que recibió el ahora gobernador, se quedó corto MetricsMx en la ponderación, eso sí, adelantó el tsunami en el sur del país considerando la aplanadora que anunciaba un triunfo contundente.