Sonora Power
La segunda visita oficial de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo a Sonora llega en un momento clave, tanto en el contexto económico como en el político para la entidad y permitirá ir perfilando definiciones.
Sheinbaum visitará la zona fronteriza de San Luis Río Colorado, proveniente de Baja California, en el entorno de la renovación en la relación comercial con los Estados Unidos y con buenos resultado en materia de reforzamiento de la seguridad, con detenciones y decomisos importantes, pero también con la espada de Damocles que representa la amenaza de aranceles generalizados a México, además claro está de los ya definidos por Donald Trump para el acero y aluminio y para los automóviles y autopartes.
No sobra decir que Sonora es uno de los más importantes jugadores de la industria automotriz en México, con una tradición de 40 años en la producción de parte de Ford Motor Company, que insiste en que su planta de Hermosillo es de las más eficientes y por tanto de las más competitivas del mundo, a partir de la capacidad de sus recursos humanos y del diseño de toda una red de proveedores de las autopartes que las camionetas Bronco y los pick ups Mavericks que ahí se producen, necesitan.
Sonora es también uno de los estados más importantes en la producción autopartes, las cuales se exportan a Estados Unidos, Alemania, Japón, Corea del Sur, y en México, muchas de las empresas automotrices que operan en el país le compran a los proveedores instalados en Sonora esos insumos.
También para el caso de Sonora está pendiente otra amenaza de Donald Trump, que es la posibilidad de que se decida imponer aranceles al cobre, lo que sí tendría un impacto fuerte en la entidad, que es el mayor estado minero de México, que produce el 90% del cobre que se extrae en el país y que lo exporta primordialmente a los Estados Unidos y a China.
El 50% de la economía estatal está relacionado con la cadena de valor de la minería, 150 mil empleos, una enorme red de proveedores, por lo que imponer aranceles cambiaría en mucho la dinámica en que se mueve ese sector.
Claro, la expectativa que esta puesta para el 2 abril es que los buenos resultados en seguridad, acaben por darle a México un trato preferencial y que se termine de una vez por toda esa incertidumbre.
Sonora es como se sabe un estado que ha extrapolado su relación comercial con Arizona y con los Estados Unidos y que tiene intereses millonarios puestos en esa alianza.
De hecho hay también planes enormes de desarrollo de infraestructura en marcha, que tienen por objetivo aprovechar la ubicación geográfica y las ventajas competitivas, entre estos planes está la ventana logística del noroeste, que tiene al Puerto de Guaymas como su elemento esencial, además de una red de carreteras, ferrocarriles, puertos fronterizos, plantas de energía y gasoductos.
La presencia de la presidenta en Sonora tendrá el efecto de calmar los nervios, refrendar los compromisos y enseñar que hay firmeza y determinación para salir adelante, independientemente de lo que Donald Trump decida en su estrategia.
Por supuesto que la visita presidencial también tendrá un rebote político, pues a 2 años de distancia, ya en Sonora los ánimos están calientes y hay precandidatos para todas las posiciones, desde gobernador, alcaldes en las ciudades más importantes, diputados locales y diputados federales.
En esa lógica los querientes buscarán demostrar que están en la mente y afectos de la presidenta y bien posicionados en la 4T.
La visita a San Luis Río Colorado reunirá en la frontera a senadores y diputados federales y será plataforma para medir que tanta fuerza tiene el alcalde Iván Sandoval, como para pensar en otros proyectos políticos.
La visita a Bavispe, que es la tierra de Alfonso Durazo seguramente será otra pasarela.
Curiosamente la visita de Sheinbaum llega en un buen momento político para el gobernador Alfonso Durazo, que viene remontado en las encuestas de opinión ciudadana y es actualmente el cuarto gobernador mejor evaluado del país, con niveles de aprobación arriba del 60%, lo que tendría que darle energía para conducir un proceso de sucesión exitoso, en el que la lista de aspirantes sigue creciendo.
Andan por ahí los senadores Lorenia Valles Sampedro y Heriberto Aguilar Castillo, pero les ha salido competencia en el alcalde de Cajeme Javier Lamarque Cano, además de los secretarios de gobierno Adolfo Salazar Razónales, de educación Froylan Gámez Gamboa y de agricultura, Celida López Cárdenas.
Otra llave en la que hay muchos perfiles, algunos que repiten de la contienda por la gubernatura, es la de alcalde de Hermosillo, donde están además la jefa del gabinete de Durazo, Paulina Ocaña Encinas, el diputado federal Jacobo Mendoza Ruiz, su compañera del PT Diana Karina Barreras y los diputados locales David Figueroa Ortega y Norberto Barraza.
Sin duda la visita de la presidenta Sheinbaum a Sonora será la primera vista de un proceso para ir definiéndose perfiles y algunos escenarios.